TI Pódcast del CEO · episodio 14
Gran visión, pequeños pasos
Resumen de 1 minuto
En este episodio de su diario de CEO, Christoph Standl habla de la otra cara de pensar en grande: la disciplina y la ejecución. Se puede tener la mayor visión del mundo, desarrollar estrategias y escribir planes; en algún momento llega el instante en que hay que empezar, y ese camino suele comenzar con una tarea bastante pequeña: una llamada, un correo, una oferta, una reunión con un cliente, una decisión, una hora de trabajo concentrado. Una empresa no nace de los grandes hitos que se recuerdan después, sino sobre todo de los muchos días normales que hay entre ellos. Las grandes metas no se alcanzan con grandes palabras, sino con muchas pequeñas tareas terminadas. Lo está viviendo ahora con el propio podcast: se propuso producir cinco episodios por semana en días laborables. En vez de perfeccionar cada episodio durante días, graba varios seguidos, los sube y los programa, y la tarea queda hecha. Porque la motivación y la energía no son iguales cada día; a largo plazo supone una diferencia enorme si las cosas solo se empiezan o también se terminan. La visión da la dirección; la disciplina hace que uno se mueva de verdad en esa dirección. Lo que desde fuera parece de repente grande son cientos o miles de pequeños pasos previos. Su pregunta: ¿qué única tarea podéis terminar hoy de verdad que os acerque a vuestra meta a largo plazo? No empezar: terminar. Los grandes cambios empiezan a menudo con pequeños pasos diarios.
Descripción
Las grandes metas y las grandes visiones son importantes. Pero una visión por sí sola, de entrada, no aporta nada. En este episodio de mi diario de CEO hablo de la otra cara de pensar en grande: disciplina y ejecución. Una empresa no nace solo de los grandes hitos que recordamos después. Nace sobre todo de los muchos días normales que hay entre ellos. Una llamada. Un correo. Una oferta. Una reunión con un cliente. Una decisión. O simplemente una tarea que se termina con constancia. Lo estoy viviendo ahora mismo incluso con este pódcast. Me he propuesto producir episodios con regularidad. En vez de perfeccionar cada episodio sin fin, grabo varios seguidos, los subo y los programo para la semana siguiente. Para mí también eso es una forma de disciplina: no solo empezar, sino terminar. Porque la motivación no es igual cada día. Precisamente por eso, para mí, pensar en grande y la disciplina van directamente unidos. La visión me da la dirección. La disciplina hace que realmente me mueva en esa dirección. Mi conclusión central: las grandes metas no se alcanzan con grandes palabras, sino con muchas pequeñas tareas terminadas. Y mi pregunta para vosotros: ¿qué única tarea podéis terminar hoy de verdad que os acerque un pequeño paso a vuestra meta a largo plazo? No solo empezar. Terminar. Porque las grandes visiones necesitan pequeños pasos, y los pequeños pasos necesitan disciplina. Los grandes cambios empiezan a menudo con pequeños pasos diarios.
